sábado, 20 de marzo de 2010

Hay que cuidar nuestras palabras, pero también lo que escuchamos.

Muchas veces aunque trabajamos en nuestra superación personal, en tener mejor energía a nuestro alrededor y sobre todo de cuidar nuestras palabras para expresar cosas positivas para nosotros y los que están a nuestro alrededor, siempre existe alguien que no esta tan alineado con nuestros pensamientos y viene a nosotros a contarnos cosas negativas de otras personas, ya sea que las conozcamos o no , y nos enfrascamos en una conversación que no deja nada de positivo, nos crea una imagen equivocada de las personas, emitimos juicios y ahí esta una actitud negativa de nuestra parte, haciendo juicios que no nos corresponde o planteando dentro de la conversación nuestro muy personal punto de vista alimentando de esta manera lo que nos acaban de contar….

¿Y que nos deja de bueno?... Nada… ¿Sabes por que?

• Por que no nos deben interesar los errores de los demás
• Porque no estamos aquí para juzgar a nadie
• Por que nos crea dudas o resentimientos contra otra persona
• Por que no tenemos las bases suficientes para emitir una opinión respecto al tema.

Así que si alguien se te acerca par a contarte algo negativo de alguien, y tú vas a empezar a participar de la conversación, haz una pausa y reflexiona con estas preguntas que Sócrates hizo cuando iban a contarle algo de un amigo suyo, el cual por supuesto, no estaba presente.

1. ¿Estas absolutamente seguro de que lo que vas a decirme de mi amigo es cierto?

2. ¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?

3. ¿Me servirá de algo saber lo que vas a decirme de mi amigo?


Y por supuesto que Sócrates pregunto por su amigo, pero esto aplica para todas las personas, sean nuestros amigos o no.
¡Si es absolutamente cierto!, ¡Si es bueno! y ¡Si de algo te va a servir saberlo entonces no hay problema! ¿No crees?

Te deseo Armonía.

Por: Claudia G.V. Si quieres recibir mas articulos como este, Subscribete a mi blog por email...es gratis!

No hay comentarios:

Publicar un comentario